Pasar por Den Franske Bogkafé y no llevarse un libro a 5 coronas es un despropósito.

7 Lugares para leer en Copenhague

1 – Atheneum Academic Books:

Cualquier despistado que asocie el nombre con la cadena de librerías de Argentina, cae en la trampa. Si bien tiene un par de sillas y tremendos sillones forrados en cuero marrón que tientan a tirarse a dormir una siesta con un libro en la cara, no se compara en tamaño y variedad. Buena para buscar libros nuevos y específicos; no tan buena para divagar. En el subsuelo hay artículos de librería -bajar a riesgo de ser interrogado por los empleados que están acostumbrados a los estudiantes que saben lo que van a buscar-. Tal vez un buen lugar para parar cuando nos sorprenda la lluvia en pleno centro de Copenhague.

2- Paludan Bog & Cafe: 

Este es uno de esos lugares en los que uno puede encontrarse con cualquier cosa. Enorme. Dos pisos de café-restaurante emparedados de libros hasta el techo.

Una cámara secreta cuyos recovecos albergan el tesoro: Libros de todo tipo y en varios idiomas.

El sótano de Paludan Bog & Café

Algunos no se pueden tocar pero, como generalmente son libros viejos de teología en danés, no nos importará. También hay un subsuelo con usados y nuevos a la venta. En el entrepiso nos recibe el vendedor cuya apariencia es una fusión del bibliotecario Jorge de Burgos con Wayne (del Mundo de Wayne). El señor indica que bajando una escalera más se encuentran los ejemplares. El sótano es una cámara secreta en cuyos recovecos se alberga el tesoro: Hay una copiosa variedad libros en distintos idiomas y escasas posibilidades de encontrar un ser humano. Ideal para ir a buscar una cosa y terminar llevando otra. Ir con tiempo. El bar también vale la pena, hay cheese cakes de colores poco comunes y es una herejía irse sin probar el smoothie de hyldeblomst con menta. No, yo tampoco sabía lo que era.

3 – Den Franske Bogkafé: 

Si todos los caminos conducen a Roma, todos lo que buscan libros en francés en Copenhague terminan en este lugar. Después de subir la escalera en la entrada, justo antes de la caja, hay una estantería con libros a 5 coronas (Algunos aparentemente de segunda mano pero en muy buen estado). No es la típica caja de saldos: Hay clásicos y buenos de autores contemporáneos, además a ese precio es imperdonable pasar por la puerta sin llevarse uno. Las empleadas danesas hablan un francés tan perfecto que intimida. El lugar no es grande, pero seguramente habrá algo de nuestro interés (Al menos lo más popular de la literatura francesa).  Sentarse en una mesita y pedir un café o una Orangina con un croque monsieur y comer sobre un mantelito de papel a cuadros blanco y rojo puede ser una experiencia peligrosamente adorable.

Pasar por Den Franske Bogkafé y no llevarse un libro a 5 coronas es un despropósito.

Den Franske Bogkafé: Comer y leer en francés.

4 – Politikens Boghallen:

Espaciosa, con buena circulación: Dos pisos de novedades y clásicos para pasar una tarde o una mañana entera. Para no perder tiempo dirigirse directamente a la pared del fondo ni bien uno llega, allí se encuentra toda la literatura en inglés. En el subsuelo, una vez superado el vértigo que produce la escalera de vidrio, distintas flechas de colores sobre el piso conducen a la sección de nuestro agrado. Siéntese en el café frente a la ventana al mediodía cuando da el sol para sentirse una iguana culta. Cuidado con el café americano, lo sirven a una temperatura exorbitante.

En Arnold Busck tienen la colección Collectos Library cuyos ejemplares son un caramelo en papel biblia para la vista.

Arnold Busck

5 – Arnold Busck:

Interesante librería sobretodo para los que buscan libros de arte y fotografía. Pocos clásicos en inglés, aunque tienen la colección Collector’s Library cuyos ejemplares son un caramelo en papel biblia para la vista y siempre nos hacen quedar bien a la hora de regalar. Entre los saldos hay libros de Burroughs, Hunter Thompson y Cormac McCarthy, lo cual me hace pensar que los daneses o bien no saben lo que es un saldo; o bien no tienen escritores como Danielle Steel. Justo al lado del café-bar hay una mesa con esa clase de libros que escriben en este país intentando reírse de sí mismos, en los cuales justifican con falsa modestia por qué son tan buenos en todo y aconsejan entre líneas cómo ser tan felices como ellos.

6 – Tranquebar:

Tienda étnica con libros de viajes (también esos de la editorial de Lonely Planet que no son las guías de viaje), una variopinta feria de artesanías de distintos rincones del mundo a precios del primer mundo – nivel danés.  Discos y literatura de países de los que a penas oímos nombrar cada tanto y una barra en medio de la sala con una interesante selección de tés a probar. Si va a sentarse a tomar algo en una mesa lleve su Mac, por favor, no sea desubicado: Está en plena zona norte del centro de Copenhague.

7 – Vangsgaards Antikvariat og Forlag:

Para lectores especializados y meticulosos, buscadores de ejemplares raros y antiguos. Si necesita material para hacer un marco teórico sobre la cultura danesa, esta es la librería. Las secciones de escritores como Kierkegaard, Hans Christian Andersen o Karen Blixen ocupan una pared entera. El único inconveniente -para gente como uno- es que casi todo está en danés. Sin embargo la búsqueda de libros en otros idiomas (inglés sobretodo) mezclados entre la multitud puede ser un estímulo para entretenerse. En el subsuelo hay un living y un hogar con el poder de hacernos sentir un abuelo rodeado de reliquias.

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Si no tiene vida social, puede venir a perderse una tarde en la laberíntica Vangsgaards Antikvariat og Forlag.

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